8.2.15

Nunca es tarde



 Vi algo en los kioskos de diario que captó mi atención. Una nueva versión de la obra cumbre de Antoine de Saint-Expéry, pero con dibujos de Gaturro. Jah'migo, lo que es la debacle cultural. Pero encontré muy movilizador el coso ese, porque de lo nauseabundo que es, de lo mersa y kitsch resulta estimulante. ¿Por qué no hacer algo, por qué no intentar algo? Si Nik lo hace, cualquiera puede. Sólo hay que tener ganas y constancia. Al chabón no le importa nada, se creé impune como para salir indemne de embadurnar una obra digna como El Pincipito con sus dibujos pletóricos de mal gusto. Hay que tener valor para intentar eso, o un ego a toda prueba. O mucha sed por el dinero. O todo eso junto. O sea, la gente lo va a comprar, porque el precio es competitivo. La versión económica de El Principito sale más de 100 mangos, nuevo, en una librería común y silvestre. El Principito by Gaturro, está a sólo 44.90 billetitos.

 En fin, la verdad que estas pedorradas me resultan movilizantes. Me dan ganas de hacer dinero dibujando gronchadas turulísimas, total, a la gente le encantan. Le encantan sus precios competitivos.