9.1.17

El desafío del amor consciente



 El amor consciente nos da la oportunidad de derribar los muros de nuestra prisión. Por eso, tan sólo quienes tienen una profunda vocación de libertad pueden hacer frente a ese desafío.

 Sólo se hace difícil cuando no existe el propósito de la libertad. Por más amor que digan tenerse dos enamorados, jamás podrán vivir en éxtasis si no los anima el propósito de la libertad.

 Si un hombre y una mujer quieren vivir el amor consciente, lo primero que deberán hacer será dejarse uno al otro en libertad. Y al mismo tiempo, la libertad será el propósito de la relación.

 Así, en cuanto se conozcan, harán (tácita o explícitamente) un pacto: ninguno de los dos se ilusionará con el otro. Esto quiere decir que la otra persona, la que está conmigo, se encuentra en libertad plena de irse cuando quiera. El amor consciente no admite ilusiones.



Sofía Riunita, El desafío del amor consciente.