3.9.17

The Realization of Everything


 Cuando se abandona lo aprendido, desaparecen las contrariedades.

 ¿Qué distinción puede hacerse entre "bueno" y "malo"?

 ¿He de temer lo que los demás temen?

 ¡Vaya tremendo sinsentido!

 Todo el mundo está alegre y sonriente, como si festejaran el sacrificio de un buey, como si subieran al Pabellón de Primavera; tan sólo yo permanezco tranquilo e impasible, como un recién nacido que todavía no ha sonreído.

 Sólo yo estoy desamparado, como quien no tiene hogar al que volver.

 Todo el mundo vive en la abundancia:

 Sólo yo parezco no poseer nada.

 ¡Qué loco soy!

 ¡Qué mente más confusa tengo!

 Todos son brillantes, ¡tan brillantes!

 Sólo yo estoy oscuro, ¡tan oscuro!

 Todos son agudos, ¡tan agudos!

 Sólo yo estoy callado, ¡tan callado!

 Suave como el océano, sin propósitos como las ráfagas del vendaval.

 Todo el mundo está encauzado en lo suyo, sólo yo permanezco obstinado y marginal.

 Pero en lo que soy más diferente a los demás ¡es en saber sustentarme de mi Madre!