2.12.13

The Undertaker and his pals

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 Un afiche genial. No recuerdo haber visto otro afiche para una película que pueda equiparar a este. Están, claro, los afiches de los afichistas polacos. Esa gente no hace lo que siempre hizo Yanquilandia, es decir, poner en el centro los rostros de los protagonistas arrimando sus bocas y detrás, una explosión.

 Veamos qué promete este afiche:

 Una macabra historia de dos motoqueros... y ¡mucho cachengue que no sé traducir!

 Por ahí podría haber sido dibujada la minita también. Claro está que quizá los caripelas de arriba no son dibujo sino xilografía. Pero qué pasa: Si se quita la mina, definitivamente hay una pérdida en la imagen. Ahora, si se la dibuja en el lenguaje plástico de los caripelas... quizá habría un exceso de elementos, puesto que habría que resolver cómo dibujar la mina de forma que se mantenga sensual, discernible y en armonía con el resto de la composición. Composición, que dicho sea de paso, es un afiche. ¿Por qué menciono lo que todos sabemos? ¿No es obvio que se trata de un afiche? Sí, es obvio. Y un afiche, ¿qué tiene por meta?

 Llamar la atención. Ser visto y leído. Arrojar la mayor cantidad de información que sirva para que el potencial espectador no sólo se entere, sino que se decida a gastar sus morlacos en una entrada para el show que se intenta vender. ¿Puede ser, o sin querer, le estoy a usted macaneando?

 Yo igual, mucho de afiches, no sé.